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jueves, 25 de octubre de 2012

Principios del software libre aplicados a la democracia.

No quería dejar pasar la oportunidad de compartir aquí esta charla de TED acerca de la posible aplicación de los principios del software libre a la democracia.

Mi opinión personal es que no sólo se pueden aplicar los principios del software libre, sino que es necesario, no sólo en cuanto a colaboración sin coordinación y transmisión de la información sino en cuanto a verificación, evaluación, pruebas realizadas sobre los programas/leyes, etc. Creo que no será una sorpresa cuando el blog gira en torno al concepto de "ingeniería política".

Creo que el camino consiste en aplicar antes otras soluciones posteriores que han surgido como un acercamiento del mundo del software al de la política, la difusión de información, el periodismo, etc. Como son los datos abiertos. Pero de eso hablaré más extendido y organizado en un futuro.

Todo esto es necesario para tener un "gobierno abierto" real. El concepto de gobierno abierto, junto con el de transparencia, lleva sonando ya un tiempo. Sin duda no serán perfectos al principio, pero personalmente no me cabe duda de que ése es el camino del progreso en cuanto a mejora de la sociedad que no puede medirse más que por la calidad de vida de sus integrantes.

domingo, 31 de julio de 2011

Cultura cerrada

Las administraciones públicas mantienen una cultura cerrada en cuanto a los programas informáticos, aplicaciones, plataformas y lo que es peor, los datos.

En el caso de los programas y aplicaciones es muy perjudicial por los costes que ello conlleva y la falta de eficiencia. Igualmente, en las adjudicaciones que se hacen, que de nuevo, viniendo de la administración pública, deberían ser por concurso, en convocatoria pública y abierta. Pero el caso más sangrante es el de los datos.

Es impensable que los datos de las administraciones públicas no sean públicos, o los programas informáticos. Es impensable desde la lógica, desde la realidad lo vemos a diario. Además los datos que se liberan siempre son muy limitados y de forma críptica, sólo vemos gráficos claros (y probablemente sesgados) en las campañas electorales, con suerte.

Hoy precisamente buscaba los datos de la movilización de tropas españolas en los últimos años, clasificadas por misión, evidentemente no lo he encontrado. No es la primera vez ni la última que algo así me pasa.

Para que los políticos puedan ser evaluados, para que los ciudadanos puedan saber lo que ocurre en su país, con los impuestos que pagan, con lo que es suyo puesto que es de todos, la transparencia es una condición sine qua non. No sólo toda esta información tiene que estar disponible, ciertamente ya hay mucha información disponible, sino que tiene que ser usable y accesible, tiene que haber formas de consulta de esta información que permitan una consulta sencilla para poder acceder a esta información.

Paradójicamente, estas formas de consulta no vienen de la misma administración pública, que debería suministrarlas, sino de otras herramientas, escribiendo esta entrada se me ha ocurrido hacer la siguiente prueba en wolframalpha. El problema en este caso es que la información de la que dispone es muy limitada, incomparable a la administración pública, y no es posible acceder de esta forma más que a una porción ínfima de la misma.

En la administración pública lo que vemos, en cambio, es lo contrario, no la publicación de los datos, sino la deliberada destrucción y ocultación de los mismos.[1][2][3][4] por poner algunos ejemplos.

Algo así, ocultación de información, una doble contabilidad, sería mala en una empresa privada. Pero cuando estamos hablando de una administración pública es indignante, inadmisible, inaceptable que las cuentas junto con el resto de los datos no se publiquen desde un primer momento y sean de esta forma públicas y transparentes.
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El principio de Colaboración en el Gobierno Abierto: El efecto Gollum

Los gobiernos, y las altas estructuras de la administración pública en nuestro país, son el mejor ejemplo de ese “efecto gollum”, hijo bastardo de la ya famosa frase que decía que “la información es poder”.
Se ha fomentado durante muchos años una cultura de trinchera y autarquía en la que, a pesar de tener misiones similares y problemas parecidos, y a pesar de los beneficios que podía acarrear la simple aplicación de economías de escala,
Gobiernos adanistas que otorgaban – y otorgan- más valor a poseer en exclusiva de una plataforma que a ponerla a disposición de la comunidad con su código fuente abierto para que otros la utilicen, la mejoren y puedan adaptarla a sus realidades concretas y todo ello en a pesar de los principios enunciados por de el artículo 3 de la Ley 30/92 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y procedimiento Administrativo común , que dice taxativamente que “la Administración sirve con objetividad a los principios de eficacia, jerarquía, desconcentración, coordinación, sometimiento pleno a la CE, ley y derecho, el deber y respeto en su actuación a los principios de buena fe y confianza legitima”.
“En relación con otras admón. se rige por el principio de cooperación, colaboración, actuar con criterios de eficiencia, y servicio al ciudadano. En relación con los ciudadanos actúa con criterio de principio de transparencia y participación”
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lunes, 10 de enero de 2011

El político, el malo y el peor.

Dicen que un pueblo tiene los políticos que se merece. Supongo que hemos debido de ser muy malos en vidas anteriores, porque para muchos no ha habido tiempo en ésta. Los políticos, en cambio, siempre nos venderán que "España va bien", que estamos en la "Champion's league" de Europa, que son estupendos, que hay motivos para creer en ellos, para confiar, que lo están haciendo estupendamente, y si algo de lo que hacen no nos gusta del todo lo hacen por nuestro bien, aunque les duela a ellos más que a nosotros.

Las promesas llegan a ser completamente inverosímiles, pero con que la gente crea la mitad de la mitad de lo que se dice ya compensan.

http://ksjetd.amplify.com/2011/01/08/el-futuro-fantastico-para-el-presidente-nefasto-para-la-oposicion/

¿Cómo se soluciona esto? Es complicado romper el status quo, sin embargo, lo que hay que hacer es relativamente poco.

Hace falta transparencia, que el gobierno diga lo que hace y por qué, ha de estar basado en conocimiento fiable, preferentemente científico. Las cosas no se pueden hacer porque sí.

Hace falta evaluar las decisiones políticas, las consecuencias que van a tener antes de tomarlas y las consecuencias que han tenido después, que rara vez coinciden. Una evaluación científica, clara y objetiva.

Hace falta recompensar o castigar a los políticos conforme a la calidad de su gestión. Si un médico se carga a un paciente en una operación tiene una responsabilidad y se comprueba si ha habido mala praxis, aunque el paciente fuera ya enfermo y posiblemente moribundo a la operación. No es posible que un político se cargue un país entero y la consecuencia es que tenga una generosa retribución vitalicia.

No es un problema de que unos sean buenos y los otros sean malos, el problema es de cómo está hecha la política, se trata de un juego de demagogia, de intentar convencer a la gente para que les vote. La política ha de ser una ingeniería que se ocupe de resolver los problemas a los que se enfrenta, ha de hacerlo con las herramientas adecuadas, ha de considerarse en la dimensión de resolución de problemas.

No es problema de que un partido sea bueno y otro malo, es un problema del sistema, que no favorece este cambio a una política basada en la efectividad de resolución de problemas, ni a la introducción de la ciencia en las decisiones políticas. Es un problema de la sociedad, que no exige que esto se realice de la manera correcta y que critica o defiende decisiones concretas. El problema no son las decisiones políticas concretas que se toman, el problema es el método por el que se toman, cómo se hacen las cosas, a través de un juego de poderes y apoyos políticos, para hacer lo que a los políticos de turno les interesa más, normalmente movidos por intereses personales, y no con una evaluación concienzuda de lo que es mejor, para hacer eso, lo que es mejor para los votantes, en su totalidad.

Es un problema de método, de fondo, y eso parece estar fuera del debate. Cuando se habla de política siempre se habla de decisiones concretas, no de la forma en que se toman, cada cual tiene su opinión e intenta convencer o vencer con la misma, y que sea lo que se haga, que los políticos hagan otra cosa, pero de la misma manera y así habrá altibajos.

Hace falta recompensar o castigar a los políticos conforme a la calidad de su gestión. Si un médico se carga a un paciente en una operación tiene una responsabilidad y se comprueba si ha habido mala praxis, aunque el paciente fuera ya enfermo y posiblemente moribundo a la operación. No es posible que un político se cargue un país entero y la consecuencia es que tenga una generosa retribución vitalicia.

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González Pons: "el problema" es "qué hace el país con los malos políticos"

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha indicado que "el problema no es qué hacer con España", sino "qué hace España con los malos políticos", en relación con las declaraciones del ex presidente del Gobierno Felipe González en las que afirmaba que, "con la edad que tengo, que gane la derecha o tal no me va a quitar el sueño, sino que gane sin decir nada y sin proponer nada y sin saber qué hacer con este país"

   Ha aseverado que "España va mal" y ha añadido que si es verdad que cuando "España va bien, va mejor para todos los españoles", y que cuando el país va mal, "va mal para los españoles", no es menos cierto que "cuando España va mal, va peor para los que más dificultades tienen", como los parados, los jubilados, los jóvenes, las mujeres que se incorporan al mercado laboral y para los que tienen menos capacidad para poder defenderse, entre otros.

   Por otro lado, el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular ha indicado que en España hay "dos problemas muy graves", como son, a su juicio, el problema social y la credibilidad internacional.

Rodríguez Zapatero ha conseguido que la crisis social sea "la más grave que hemos padecido desde que los que estamos aquí tenemos memoria", por lo que ha añadido que ahora la "grave" no es la crisis económica, sino la social
se ha referido a los parados y ha añadido que "no son sólo cifras sino auténticos dramas"
ha afirmado que si Zapatero "no ya por patriotismo, aunque sólo sea por solidaridad, llega a la conclusión de que representa un lastre para la credibilidad de España, el mejor favor que le podría hacer, no ya a la patria, sino a los 4,5 millones de parados es marcharse y dejarle el sitio a alguien en quien se pueda confiar"
Tenemos un Gobierno que antepone los intereses económicos a los derechos humanos y eso España no se lo merece porque España antepone la defensa de las personas a la defensa de la economía
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