Mostrando entradas con la etiqueta fundamentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fundamentos. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de enero de 2011

El político, el malo y el peor.

Dicen que un pueblo tiene los políticos que se merece. Supongo que hemos debido de ser muy malos en vidas anteriores, porque para muchos no ha habido tiempo en ésta. Los políticos, en cambio, siempre nos venderán que "España va bien", que estamos en la "Champion's league" de Europa, que son estupendos, que hay motivos para creer en ellos, para confiar, que lo están haciendo estupendamente, y si algo de lo que hacen no nos gusta del todo lo hacen por nuestro bien, aunque les duela a ellos más que a nosotros.

Las promesas llegan a ser completamente inverosímiles, pero con que la gente crea la mitad de la mitad de lo que se dice ya compensan.

http://ksjetd.amplify.com/2011/01/08/el-futuro-fantastico-para-el-presidente-nefasto-para-la-oposicion/

¿Cómo se soluciona esto? Es complicado romper el status quo, sin embargo, lo que hay que hacer es relativamente poco.

Hace falta transparencia, que el gobierno diga lo que hace y por qué, ha de estar basado en conocimiento fiable, preferentemente científico. Las cosas no se pueden hacer porque sí.

Hace falta evaluar las decisiones políticas, las consecuencias que van a tener antes de tomarlas y las consecuencias que han tenido después, que rara vez coinciden. Una evaluación científica, clara y objetiva.

Hace falta recompensar o castigar a los políticos conforme a la calidad de su gestión. Si un médico se carga a un paciente en una operación tiene una responsabilidad y se comprueba si ha habido mala praxis, aunque el paciente fuera ya enfermo y posiblemente moribundo a la operación. No es posible que un político se cargue un país entero y la consecuencia es que tenga una generosa retribución vitalicia.

No es un problema de que unos sean buenos y los otros sean malos, el problema es de cómo está hecha la política, se trata de un juego de demagogia, de intentar convencer a la gente para que les vote. La política ha de ser una ingeniería que se ocupe de resolver los problemas a los que se enfrenta, ha de hacerlo con las herramientas adecuadas, ha de considerarse en la dimensión de resolución de problemas.

No es problema de que un partido sea bueno y otro malo, es un problema del sistema, que no favorece este cambio a una política basada en la efectividad de resolución de problemas, ni a la introducción de la ciencia en las decisiones políticas. Es un problema de la sociedad, que no exige que esto se realice de la manera correcta y que critica o defiende decisiones concretas. El problema no son las decisiones políticas concretas que se toman, el problema es el método por el que se toman, cómo se hacen las cosas, a través de un juego de poderes y apoyos políticos, para hacer lo que a los políticos de turno les interesa más, normalmente movidos por intereses personales, y no con una evaluación concienzuda de lo que es mejor, para hacer eso, lo que es mejor para los votantes, en su totalidad.

Es un problema de método, de fondo, y eso parece estar fuera del debate. Cuando se habla de política siempre se habla de decisiones concretas, no de la forma en que se toman, cada cual tiene su opinión e intenta convencer o vencer con la misma, y que sea lo que se haga, que los políticos hagan otra cosa, pero de la misma manera y así habrá altibajos.

Hace falta recompensar o castigar a los políticos conforme a la calidad de su gestión. Si un médico se carga a un paciente en una operación tiene una responsabilidad y se comprueba si ha habido mala praxis, aunque el paciente fuera ya enfermo y posiblemente moribundo a la operación. No es posible que un político se cargue un país entero y la consecuencia es que tenga una generosa retribución vitalicia.

Amplify’d from www.europapress.es

González Pons: "el problema" es "qué hace el país con los malos políticos"

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha indicado que "el problema no es qué hacer con España", sino "qué hace España con los malos políticos", en relación con las declaraciones del ex presidente del Gobierno Felipe González en las que afirmaba que, "con la edad que tengo, que gane la derecha o tal no me va a quitar el sueño, sino que gane sin decir nada y sin proponer nada y sin saber qué hacer con este país"

   Ha aseverado que "España va mal" y ha añadido que si es verdad que cuando "España va bien, va mejor para todos los españoles", y que cuando el país va mal, "va mal para los españoles", no es menos cierto que "cuando España va mal, va peor para los que más dificultades tienen", como los parados, los jubilados, los jóvenes, las mujeres que se incorporan al mercado laboral y para los que tienen menos capacidad para poder defenderse, entre otros.

   Por otro lado, el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular ha indicado que en España hay "dos problemas muy graves", como son, a su juicio, el problema social y la credibilidad internacional.

Rodríguez Zapatero ha conseguido que la crisis social sea "la más grave que hemos padecido desde que los que estamos aquí tenemos memoria", por lo que ha añadido que ahora la "grave" no es la crisis económica, sino la social
se ha referido a los parados y ha añadido que "no son sólo cifras sino auténticos dramas"
ha afirmado que si Zapatero "no ya por patriotismo, aunque sólo sea por solidaridad, llega a la conclusión de que representa un lastre para la credibilidad de España, el mejor favor que le podría hacer, no ya a la patria, sino a los 4,5 millones de parados es marcharse y dejarle el sitio a alguien en quien se pueda confiar"
Tenemos un Gobierno que antepone los intereses económicos a los derechos humanos y eso España no se lo merece porque España antepone la defensa de las personas a la defensa de la economía
Read more at www.europapress.es
 

martes, 16 de noviembre de 2010

UPyD: se buscan políticos con tres años de experiencia, en otra cosa.

Las medidas que se plantean, aunque ineficaces, no me parecen mal, aunque más que la prohibición yo exigiría la declaración, a bombo y platillo casi. Incluso la experiencia laboral es más o menos ineficaz, puesto que tres años de experiencia laboral es un tiempo corto que mejor o peor prácticamente cualquiera puede reunir, y si realmente supone una criba, es que estamos mucho peor de lo que imaginaba.

Sin embargo, es realmente llamativo, prácticamente hilarante, lo denostada que está la profesión de político, para que se exija experiencia profesional en otra cosa. Para cualquier profesión, si se pide experiencia laboral, es precisamente en las labores que se van a realizar. Experiencia que ponga a prueba, pula y demuestre las habilidades y destrezas en las competencias que se requieren para el puesto. Para político no, las destrezas que desarrolla la gente en la política son otras y están mal vistas, producto de la disociación entre conseguir votos y gobernar.

Lo que parece prácticamente hilarante resulta ser una reacción normal al sistema actual. Antes de que los políticos se dediquen a la política y a conseguir votos tienen que dedicarse tres años a otra cosa con la esperanza de que puedan aparentar tener una mínima capacidad para gobernar.

El estado actual del sistema puede ser malo, pero peor es que no se tenga forma de solucionarlo. No se especifica ni se prioriza entre las profesiones, bien por desconocimiento, dejadez, porque de cara a la galería es mejor así, cualquier otro motivo o combinación de varios. Por lo que sea. No se sabe o no se quiere saber qué hace a un buen político cuando ocupa el puesto, cómo formarlo, cómo evaluarlo. Ése es el auténtico problema.

Los partidos deberían fomentar los buenos políticos entre sus miembros. Los votantes deberían exigir conocer estas habilidades. Las universidades deberían formar a los profesionales en la política, con el impacto que esto supone en la sociedad. El sistema debería fomentar el éxito de aquellos que realizan el trabajo mejor y promocionarlos, a la vez que evita que aquellos que no son los mejores capacitados para un puesto lo ocupen. Nada de esto ocurre, eso es lo trágico.

La medida, ineficaz en la solución, al menos pone de relieve un problema de sobra conocido. La falta de definición en las destrezas de quien ha de gobernar y la gente que en ese vacío ocupa los puestos correspondientes. Uno de los más importantes problemas de la política, si no el principal, puesto que la política, a efectos prácticos, es lo que de ella hacen los políticos.

Amplify’d from www.elmundo.es

UPyD exigirá a sus candidatos tres años de experiencia laboral al margen de la política

serán "ciudadanos comprometidos con la sociedad, evitando dar entrada a aquellos meros especuladores políticos, que únicamente persiguen un sillón de por vida"
además, la presentación de declaraciones de bienes al inicio y fin de la legislatura, la prohibición de recibir regalos o servicios con valor superior a 150 euros, la incompatibilidad de recibir ingresos como cargo público y por remuneración del partido y la limitación a tres legislaturas ocupando el mismo cargo públicoRead more at www.elmundo.es
 

domingo, 7 de noviembre de 2010

¿Para qué están los políticos?

A lo mejor no nos hemos enterado.

La democracia, como tantas otras cosas, surgió en la antigua Grecia. Allí se hablaba filosofía, que incluye cosas como la ética, que era la forma en que la gente debería vivir para ser felices a ser posibles sin perjudicar la felicidad de los demás y de política, que es la forma en que debe organizarse el Estado, para... que precisamente la gente que forma parte del mismo pueda ser feliz, para facilitar esto.

La felicidad es el mayor de los bienes, nada queda por encima de ésta. ¿Cómo se va a preferir otra cosa?

Los derechos y libertades no son más que un medio para que la gente pueda ser feliz. La gente tiene derecho a la sanidad, al trabajo o a la vivienda porque de su carencia se deriva sufrimiento e infelicidad. Es así, y no al revés, por lo que los políticos han de asegurar que las reglas del juego que marcan, legislando, son las óptimas para que todo el mundo pueda buscar su felicidad y alcanzarla en la medida de lo posible.

De otra forma, ¿cómo podría definirse lo que son los derechos y las libertades de los ciudadanos? Si estos son un fin, ¿hasta donde llegan?, ¿cuales tienen prioridad?, ¿es mayor el derecho y la libertad de una madre que desea abortar o el de un feto a seguir vivo?, ¿es mayor el derecho y libertad de un fumador a fumar o el de un no fumador a seguir siéndolo activa y pasivamente?

Si los derechos y libertades se vuelven un fin se pierde el norte en política, no se pueden priorizar, no se puede hacer nada, o se puede hacer cualquier cosa. La política regula la res publica, aquello que es compartido por todos, ha de mediar entre la gente que es gobernada, ha de buscar cuales son los derechos y libertades que hacen más fácil que todos puedan ser felices, dónde están las fronteras entre las libertades de todos.

No se me entienda mal, por supuesto, tampoco ha de alienarse la libertad del individuo, si las libertades pasan a un segundo plano y el intervencionismo se vuelve feroz entonces no se permite a la gente desarrollarse con la dignidad que corresponde a un ser humano. Pero ya habrá otras ocasiones para hablar acerca del absurdo intervencionismo al que llegamos a menudo.
Amplify’d from twitter.com
»
Esperanza Aguirre
EsperanzAguirre Esperanza Aguirre
Los poderes públicos no están para dar la felicidad sino para preservar los derechos y libertades de los ciudadanos.
Partido Popular
@PPopular Partido Popular
RT @EsperanzAguirre Los poderes públicos no están para dar la felicidad sino para preservar los derechos y libertades de los ciudadanos.
5 Nov via web

Read more at twitter.com